
Hailey Bieber, de 28 años, habló abiertamente sobre cómo equilibra su rol como madre con sus proyectos profesionales. En una aparición reciente, admitió que cuenta con ayuda permanente para cuidar a su hijo Jack Blues, nacido en agosto de 2024, y enfatizó que sentirse apoyada le permite mantener su carrera activa.
La modelo aseguró que nunca quiso ocultar ese apoyo: “No tengo vergüenza de decir que tengo ayuda”, afirmó. Añadió que, cuando Jack no está con ella, está con su padre, familiares o padrinos, y que se siente agradecida por ese sistema de cuidado compartido.
Podemos ver su postura como un nuevo paradigma en celebridades que son madres: admitir que no todo se puede hacer sola y que delegar no disminuye tu valor como progenitora. En ese sentido, Hailey traza una línea franca entre la ilusión de la maternidad autosuficiente y la realidad de aceptar colaboración.

Respecto a sus planes para el futuro, Hailey confirmó que ella y Justin desean tener más hijos: “Sé que quiero más de uno”, afirmó con convicción. Pero también aclaró que no están urgidos por crecer la familia de inmediato.
Cuando le preguntaron cómo ha cambiado desde que es madre, comentó que la transición fue intensa. “Sentí miedo, incertidumbre… pero luego entendí que simplemente se aprende día a día”, explicó. Este testimonio revela su proceso emocional: redefinirse como mujer, madre, empresaria y ser humano.
Hailey también expresó que espera criar a Jack en distintos lugares, sumando experiencias y expandiendo horizontes para él. Así, su maternidad no solo se mide en cuidados diarios, sino en visiones de crecimiento. En conjunto, estas declaraciones construyen una imagen más compleja y realista de la maternidad contemporánea: llena de amor, apoyo, dudas… y también, ambiciones propias.