
La organización de los Latin GRAMMY ha confirmado que Maluma y Roselyn Sánchez serán los conductores de la edición 2025, programada para el 13 de noviembre en Las Vegas. Esta elección estratégica revela varias dinámicas interesantes dentro de la ceremonia, así como del propio sector musical latino.
Por un lado, Maluma debuta como maestro de ceremonias, lo que representa un crecimiento en su carrera: dejar de ser sólo artista para asumir una responsabilidad mayor en una producción televisiva de alto perfil. Esto puede elevar su perfil más allá de la música, hacia el entretenimiento general.
Por otro lado, Roselyn Sánchez regresa por octava vez como presentadora, lo que pone de manifiesto su dominio en la gala y su capacidad para navegar en un terreno complejo que mezcla música, espectáculo y transmisión televisiva. Su presencia aporta estabilidad, experiencia y familiaridad para audiencias que siguen el evento año tras año.
La combinación —una estrella en ascenso y una figura estable— responde a una lógica clara: conectar con las nuevas audiencias (maluma) mientras se asegura la solidez del formato (Roselyn). Esto sugiere que la gala busca ser relevante para la generación de streaming, redes sociales y cultura pop reciente, sin perder su legado.
La decisión también tiene implicaciones simbólicas: reafirma que la música latina ya no es un nicho, sino un fenómeno global. Con Maluma al frente de la conducción, se envía el mensaje de que los artistas urbanos y pop tienen el poder no sólo en el escenario, sino también en liderar el espectáculo completo.
En resumen: los Latin GRAMMY 2025 apuestan por una conducción híbrida que mezcla frescura generacional con trayectoria. Será una noche clave para Maluma, una más para Roselyn Sánchez… y un nuevo capítulo en la historia de la música latina en televisión.