
La edición 2025 del certamen de belleza más importante del mundo se ve empañada por una controversia que involucra al director mexicano Jorge Figueroa, señalado por presuntas alianzas con empresas de apuestas en línea, prohibidas en el país anfitrión.
La tensión se apodera del universo de los certámenes de belleza. En medio de la celebración de Miss Universo 2025 en Bangkok, Tailandia, el director de la franquicia mexicana, Jorge Figueroa, fue detenido de forma temporal junto a miembros de su equipo, tras una denuncia que lo vincula con una empresa de apuestas en línea, actividad considerada ilegal en territorio tailandés.
La acusación fue presentada por Nawat Itsaragrisil, presidente de la organización tailandesa de Miss Universo, quien aseguró que la delegación mexicana habría establecido vínculos comerciales con una plataforma de apuestas como parte de sus patrocinadores. Esta situación encendió las alarmas de las autoridades locales, que procedieron con la detención preventiva de los involucrados.
La noticia fue confirmada por Martha Cristiana, exdirectora de Miss Universo México, quien en una transmisión en vivo no solo validó el incidente, sino que responsabilizó directamente a Figueroa por haber generado el conflicto. “Él es el origen del problema. Su falta de ética y criterio puso en riesgo la imagen de México en un escenario internacional”, declaró con firmeza.
Este episodio se suma a una serie de tensiones previas entre la organización mexicana y la dirección tailandesa, especialmente tras la participación de Fátima Bosch, representante de México en el certamen, quien también fue blanco de críticas por parte de Nawat. La relación entre ambas delegaciones ha sido frágil, y este nuevo escándalo parece haber fracturado aún más la confianza institucional.
Por su parte, Jorge Figueroa negó haber sido arrestado. A través de sus redes sociales, compartió videos en los que se le ve en libertad, aparentemente aún en Bangkok, y calificó las declaraciones de Martha Cristiana como “difamatorias y sin fundamento”. Hasta el momento, no ha ofrecido una versión oficial ni ha respondido públicamente a las acusaciones legales.
La controversia ha generado un intenso debate en medios especializados y redes sociales, donde se cuestiona la transparencia de la gestión mexicana y la ética detrás de sus alianzas comerciales. Mientras tanto, la organización internacional de Miss Universo no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el incidente.