
El ícono global Bad Bunny fue confirmado oficialmente como el protagonista del *Apple Music Super Bowl LX Halftime Show, que se celebrará el *8 de febrero de 2026 en el *Levi’s Stadium, California. Su nombramiento representa un hito para la comunidad latina, al convertirse en el *primer artista masculino de origen latino en encabezar uno de los espectáculos más vistos del planeta.
Sin embargo, el anuncio no ha estado exento de polémica. A pocos días de la confirmación, surgió una petición en Change.org que solicita su reemplazo como artista principal del evento. Esta campaña digital, que ha logrado reunir decenas de miles de firmas, propone sustituir al reguetonero por figuras más “tradicionales” dentro del panorama musical estadounidense, como el cantante de country George Strait.
Los impulsores de la solicitud argumentan que el show de medio tiempo debería mantener una línea “más familiar” y acorde con la identidad cultural norteamericana. No obstante, la designación de Bad Bunny ha sido celebrada por artistas, productores y medios internacionales que destacan su impacto en la industria musical global y su papel como embajador del idioma español en escenarios dominados históricamente por el inglés.
Desde la NFL y *Roc Nation, productores del espectáculo, se aclaró que la elección responde a un criterio artístico y a la intención de reflejar la diversidad de la música actual. La organización considera que el intérprete de *“Tití Me Preguntó” representa una generación que ha derribado fronteras, fusionando géneros y conectando culturas.
Lejos de ser un simple debate sobre gustos musicales, la controversia revela las tensiones culturales que todavía persisten en la industria del entretenimiento. Mientras algunos sectores defienden la tradición, otros celebran la apertura a nuevas voces y estilos que reflejan la evolución de la sociedad.
Con millones de espectadores esperando el espectáculo, Bad Bunny tiene ahora el desafío de demostrar por qué su arte trasciende idiomas y fronteras. Independientemente de las críticas, su participación ya marca un precedente histórico: el de un artista latino que, con autenticidad y visión global, se gana el escenario más grande del mundo.