
Cuando el calendario empieza a girar hacia lo frío, muchas tendencias de belleza se refugian en tonos cálidos, reconfortantes… y este año, las uñas no son la excepción. Llegan las famosas “brown sugar nails” —maniquí su esencia: una paleta entre el caramelo tostado, el café suave y el chocolate medio— y demuestran que el marrón puede ser tan sofisticado como el rojo borgoña o el clásico nude.

La clave de este look está en su versatilidad: tanto si prefieres una manicura discreta para la oficina como un diseño llamativo para una salida nocturna, el marrón “azúcar morena” lo abraza todo. Puedes optar por tonos lisos, degradados suaves, efectos mármol o incluso detalles metálicos que brillan sin desentonar. Además, funciona con uñas largas o cortas, formas redondas, cuadradas o almendradas, lo que lo convierte en un comodín de estilo.

Los expertos señalan que este tono se alinea con otra tendencia más grande: la apuesta por colores neutros pero ricos, que denotan lujo bajo calma. Esta manicura no grita “aquí estoy”, sino que susurra con elegancia: “observa”.
Para sumarte, basta una capa de esmalte marrón cálido (piensa en caramelo o café con leche), un acabado brillante o semimate, y quizá un acento dorado o un degradado ligero. No hace falta sobredecorar: el protagonista es el color. Y así, cada vez que mires tus manos, habrá un pequeño recordatorio del otoño… y del estilo que decidiste llevar.