Chris Martin y su rutina de bienestar: el arte de cuidar la mente y el alma

Chris Martin, el carismático líder de Coldplay, ha decidido hablar abiertamente sobre algo que a muchos aún les cuesta admitir: el cuidado de la salud mental. En medio de giras mundiales, fama, escenarios y aplausos, el músico ha encontrado en la introspección y la disciplina su refugio más poderoso. Su rutina no está hecha de lujos ni fórmulas inalcanzables, sino de pequeños hábitos que lo ayudan a mantenerse en equilibrio cuando el mundo parece moverse demasiado rápido.

Durante una conversación reciente, Chris confesó que últimamente ha notado cuánta gente a su alrededor, incluidos amigos y colegas, está lidiando con la depresión. Esa empatía lo llevó a compartir los métodos que a él le están funcionando, con la esperanza de que otros puedan tomar inspiración o alivio de ellos.

Su día comienza con un ejercicio de escritura libre: durante unos minutos plasma en papel todo lo que pasa por su mente, sin filtros ni juicios. No busca hacer literatura, sino liberar peso. Luego desecha esas hojas, como un ritual para dejar ir pensamientos negativos o ansiedades acumuladas. También practica meditación trascendental, una técnica que le permite calmar el ruido mental y reencontrarse con la serenidad, algo esencial para quien vive constantemente bajo los reflectores.

Otro aspecto que ha incorporado es lo que él llama el “Método Costello”, una práctica de propiocepción que busca reconectar con el cuerpo y la respiración. A través de movimientos lentos y conscientes, logra reducir la tensión muscular y regular su sistema nervioso. Chris ha contado que incluso unos pocos minutos de respiración controlada pueden cambiar por completo su nivel de energía y concentración.

El cantante también dedica parte de su día a nutrirse con arte. Escucha álbumes que lo inspiran, como Music for Psychedelic Therapy de Jon Hopkins, o ve películas con mensajes transformadores, como Sing Sing. Para él, la creatividad y la cultura son terapias tan efectivas como el silencio o la meditación.

Claro que su estilo de vida no es fácil de replicar al pie de la letra. No todos tenemos los horarios flexibles ni los recursos de una estrella mundial. Pero las ideas que propone pueden adaptarse a la rutina de cualquiera: escribir un poco cada día, hacer pausas conscientes, respirar mejor, buscar inspiración en la música o el cine. Son pequeñas acciones que, acumuladas, pueden marcar una gran diferencia.

Expertos en bienestar coinciden en que este tipo de hábitos son una excelente herramienta para mantener la salud mental, aunque recuerdan que no reemplazan la ayuda profesional cuando la depresión o la ansiedad se vuelven persistentes. Aun así, el mensaje que deja Chris Martin es valioso: cuidar de uno mismo no es un lujo, es una necesidad.

Su rutina demuestra que el bienestar no se trata de perfección ni de tenerlo todo bajo control, sino de aprender a escucharse y encontrar paz en lo cotidiano. En palabras del propio Chris, se trata de “seguir caminando, incluso cuando el camino se siente pesado”. Y esa, sin duda, es una lección que vale la pena aplicar más allá de los escenarios.

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