Christian Nodal rompe el silencio: su respuesta a Cazzu y el intento de poner paños fríos a la controversia

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Christian Nodal decidió ponerle palabras a los rumores y las heridas. Con voz firme y un tono que refleja mezcla de cansancio y decisión, el cantante respondió públicamente a las declaraciones de Cazzu sobre su relación y la manera en que se enteró del inicio de su historia con Ángela Aguilar.

Según Nodal, él quedó atónito al escuchar algunas afirmaciones de su ex, pues esperaba que hubiera un pacto de respeto entre ellos. Desde su perspectiva, su separación ya implicaba un nivel de confidencialidad y entendimiento que, al menos él lo creyó, nunca se había roto.

En su relato, confesó que la relación entre él y Cazzu pasó por rupturas intermitentes: que ya se habían separado en al menos seis ocasiones antes de que el 8 de mayo se volviera definitivo. Durante esos meses, dice, volvían una y otra vez por la hija que comparten. Él sostiene que toda transición emocional se comunicó lo mejor posible, aunque no hubo un “manual” de cómo comunicarlo al mundo.

También ofreció disculpas. No fue una disculpa por la ruptura per se, sino por las heridas que pudieron causar el tránsito de una relación a otra. Admitió que, tras el desenlace con Cazzu, se enamoró sinceramente de Ángela y quiso cuidar ese nuevo vínculo, manteniéndolo en la medida de lo privado. En ese contexto, reconoció que algunas imágenes o filtraciones no dependían únicamente de él, sino de cómo funciona el mundo mediático.

Al abordar el tema de la supuesta infidelidad, fue enfático: negó que haya habido terceras personas dentro de su relación con Cazzu y defendió que el amor simplemente dejó de ser. Para él, no hubo engaño, sino un corazón que cambió de rumbo. Reforzó que Ángela jamás fue la “otra” y aseguró que ella ocupa un lugar de respeto en su vida.

Su versión se siente íntima y cautelosa; habla de sentimientos, de momentos de confusión, de intentos de proteger el dolor propio y ajeno al mismo tiempo. Para Nodal, parte del drama fue inevitable: los sentimientos cambian, las relaciones evolucionan, y las certezas no siempre pueden sostenerse para siempre.

Este capítulo no cierra con triunfos ni declaraciones de guerra. Más bien, se presenta como una apuesta por la honestidad: transparentar lo que pudo ocultarse, asumir sus culpas y, al menos, reclamar su versión frente al ruido público.

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