Cada año, las estrellas convierten Halloween en una pasarela de creatividad, producción y estilo. Desde transformaciones cinematográficas hasta homenajes icónicos, estos atuendos no solo sorprendieron: hicieron historia.
Halloween dejó de ser solo una fiesta de disfraces para convertirse en un escaparate de ingenio y sofisticación, especialmente cuando las celebridades deciden elevar el nivel. Con estilistas, maquilladores y equipos de producción detrás de cada look, estas siete figuras lograron que sus atuendos se volvieran virales y memorables:
1. Kim Kardashian como Mystique (2022)
La empresaria se transformó en la mutante azul de X-Men con un traje ajustado, prótesis faciales y una peluca roja vibrante. Su caracterización fue tan precisa que muchos la confundieron con una versión cinematográfica.

2. Heidi Klum como alienígena biomecánica (2023)
La supermodelo alemana, famosa por sus elaborados disfraces, se superó con un look futurista que combinaba prótesis robóticas, maquillaje extremo y efectos visuales. Su fiesta anual volvió a ser el epicentro del espectáculo.

3. Kylie Jenner como la novia de Frankenstein (2021)
Con un vestido satinado, peinado electrizante y maquillaje teatral, Kylie reinterpretó el clásico personaje con un toque glamuroso que fusionó horror y moda.

4. Beyoncé y Jay-Z como Barbie y Ken (2023)
La pareja recreó los icónicos muñecos con atuendos personalizados y escenografía incluida. Su propuesta fue celebrada por su precisión estética y por sumarse a la tendencia Barbiecore.

5. Doja Cat como gusano gigante (2023)
La cantante apostó por lo surrealista y apareció envuelta en un traje tubular que imitaba la forma de un gusano. Aunque desconcertante, su propuesta fue aplaudida por su audacia y originalidad.

6. Megan Fox y Machine Gun Kelly como Pamela Anderson y Tommy Lee (2022)
La pareja recreó una de las duplas más icónicas de los años 90 con atuendos provocativos y detalles que evocaban la estética rebelde de la época.

Estos disfraces no solo generaron millones de reacciones en redes sociales, sino que también consolidaron Halloween como una plataforma de expresión artística. En la era de la viralidad, cada look se convierte en una narrativa visual que mezcla nostalgia, cultura pop y moda de alto impacto.