
Khloé Kardashian ha dado una declaración que resonará más allá de los tabloides. En el episodio de estreno de la temporada 7 de su serie de telerrealidad, afirmó que lleva más de tres años sin relaciones sexuales y que se encuentra en un estado de bienestar que describe como “genial”. Según su testimonio, este periodo de abstinencia se debe a que ha priorizado a sus hijos, su salud mental y su evolución personal, por encima de iniciar nuevas relaciones románticas.
En su relato, Khloé explicó que no está buscando pareja actualmente, ha localizado su foco en ser madre de sus dos hijos, y que el mundo de las citas le resulta poco compatible con esta prioridad. Afirmó que ni siquiera mantiene conversaciones significativas con posibles pretendientes y que ha cerrado esa puerta—al menos por ahora—para dedicar recursos emocionales a lo que considera esencial.
Expertos en relaciones interpersonales señalan que esta postura evidencia una tendencia creciente entre figuras públicas: priorizar el autocuidado y revisar el valor que se da al estado de soltería en vez de verlo como algo negativo. Al declarar que se siente bien en este momento de su vida, Khloé amplía el mensaje de que no estar en pareja puede ser una elección saludable, no una carencia.
Asimismo, la declaración provoca reflexión sobre cómo se aborda la intimidad en la era de las redes sociales, donde se espera que los famosos exhiban romances continuos. Khloé rompe ese molde y redefine su narrativa: más allá del “estar en pareja”, pone la llave en “estar bien”.
Mientras tanto, su decisión también plantea preguntas sobre cómo sus prioridades pueden evolucionar en los próximos años, especialmente cuando sus hijos crezcan. Pero hoy, la apuesta está clara: soltería seleccionada, foco interior y paz emocional.