
La empresaria y figura mediática Kim Kardashian confirmó que los médicos identificaron la presencia de un aneurisma cerebral durante una resonancia magnética de rutina. La noticia fue dada a conocer en un adelanto de la temporada siete de su reality show, donde la protagonista comenta que los especialistas le dijeron que la causa probable había sido el estrés.
Durante el episodio, Kim aparece en la máquina de resonancia y luego dice a su familia: “Había un pequeño aneurisma”, mientras añade que le dijeron “justo era estrés”.
Ella mencionó además que su sistema inmunológico y su piel también habían reaccionado: una reanudación de su psoriasis, ligada a las tensiones personales y mediáticas que enfrenta.
Aunque un aneurisma puede permanecer asintomático y no todos requieren intervención quirúrgica, las autoridades médicas advierten que, de romperse, puede causar hemorragia cerebral y exigir atención inmediata.
Kim ha relacionado su diagnóstico al proceso de divorcio con Kanye West, las disputas por la custodia de sus cuatro hijos y la sobreexposición mediática que acompañó su separación.
Desde un punto de vista clínico, aún no está claro si el aneurisma presentaba síntomas o requería tratamiento inmediato; el tamaño, la ubicación y otros factores determinarán los próximos pasos del cuidado médico. Algunas fuentes indican que Kim está bajo supervisión.
Este episodio de salud de Kim Kardashian abre debates importantes sobre salud mental, bienestar emocional y los efectos del estrés prolongado en figuras públicas. También enfatiza cómo las celebridades, pese a su fortuna y recursos, no están exentas de crisis personales o médicas. El anuncio, además de personal, tiene un fuerte componente simbólico: el recordatorio de que la presión constante puede tener consecuencias invisibles y que la vigilancia del cuerpo es tan relevante como la de la imagen pública.