
Después de más de ocho años lejos del foco de las cámaras como actriz, Meghan Markle decide volver a la gran pantalla y lo hace con una elección cuidadosa y simbólica: aparecerá en la próxima comedia Close Personal Friends, donde interpretará… a ella misma. La noticia, anunciada en noviembre de 2025, marca un momento de transición para la duquesa que, tras dejar la serie “Suits” y asumir un rol distinto en la vida pública, ahora mezcla realeza y entretenimiento.
El filme, que cuenta con un reparto de lujo —nombres como Lily Collins, Brie Larson, Jack Quaid y Henry Golding— está ambientado en una escapada de fin de semana entre dos parejas: una famosa y otra aparentemente normal. A medida que se conocen, los límites se difuminan y las situaciones cómicas y embarazosas se multiplican. Markle participó en rodaje en Pasadena, California, donde fue vista relajada, sonriente y sumergida en el ambiente del set, como si estuviera reencontrándose con una antigua pasión.

Para Meghan, este cameo representa más que actuación: simboliza que sus caminos profesionales pueden converger. Su legado como miembro de la realeza, productora (a través de su firma Archewell) y figura pública se expande ahora hacia la comedia ligera. No se trata solo de volver a actuar, sino de entrar con una identidad renovada, consciente de su poder simbólico y su mercado global.
La expectativa, claro, es alta. ¿Podrá Meghan sorprender a quienes la recordaban en contextos muy distintos? ¿Y qué dirá su vuelta al cine sobre su imagen pública, entre entretenimiento y figura pública? Close Personal Friends promete risas, cameos y un guiño al “verso famoso normal”, pero también abre la puerta a una Meghan que decide, sin renunciar, regresar.